Hoy haremos una práctica con nuestros hijos pequeños en los que desarrollaremos la actividad sensorial de los más pequeños de la casa. «El niño es un observador que registra las imágenes por medio de sus sentidos… Las imágenes se organizan en seguida al servicio de los razonamientos».

Las actividades sensoriales son muy importantes, los niños captan las experiencias que tiene su entorno, las encarnan, gracias a la Mente Absorbente. Esto eso se va formado y ordenando en su cerebro para desarrollar su capacidad de abstracción, generando nuevas conexiones neuronales que finalmente ayudarán al razonamiento del niño.

La práctica que realizaremos hoy está inspirada en los cilindros olfativos de Montessori. Comenzaremos utilizando tres pares de olores para que los niños puedan conocerlos, distinguirlos y emparejarlos.

Utilizaremos tres olores fuertes, como por ejemplo café, anís, canela o la lavanda. Estos aromas los meteremos en frasquitos y lo taparemos con papel haciéndoles agujeros.

Podemos mezclar los olores y probar más técnicas para que los niños se diviertan…

¡Y A JUGAR!