La Fundación Cermi Mujeres (FCM) criticó este miércoles la “merma de los servicios de salud” que sufren las mujeres y niñas con discapacidad en todo el mundo durante situaciones de crisis como la actual pandemia de coronavirus.

Así lo expresó la vicepresidenta ejecutiva de la entidad, Ana Peláez, durante el segundo webinario de ‘No estás sola’, un ciclo de encuentros telemáticos puesto en marcha por la FCM los miércoles y que continuará en las próximas semanas, a las 16.00 horas, para favorecer el apoyo y acompañamiento a las mujeres con discapacidad y a madres y cuidadoras durante la actual crisis sanitaria, económica y social. Esta segunda sesión contó con la presencia online de unas 200 mujeres tanto de España como de Latinoamérica.

“En términos generales, se puede decir que los gobiernos dedican pocos recursos a los servicios de atención sanitaria de las mujeres y estos, además, se ven gravemente afectados en tiempos de pandemia”, denunció Peláez Narváez.

Destacó que las mujeres con discapacidad están más expuestas a los efectos del Covid-19, dado que los empleados del sector sanitario son principalmente mujeres y, además, son las que se encargan todavía mayoritariamente de labores como los cuidados a personas en situación de dependencia, a familiares que incluso se han contagiado de coronavirus o realizan tareas como la limpieza o la compra de alimentos, entre otras.

Por ello, la vicepresidenta ejecutiva de la FCM pidió que se salvaguarde la seguridad de las madres y cuidadoras, así como que se garantice el acceso a los servicios sanitarios, incluidos los de salud sexual y reproductivos, de las mujeres con discapacidad.

CUIDAR DE LA SALUD MENTAL

Tras la introducción de Ana Peláez, Elena Briongos, patrona de Cermi Mujeres y presidenta de Salud Mental Castilla y León, denunció la mayor vulnerabilidad de las mujeres con enfermedad mental a los efectos de la pandemia, con especial atención a las que residen en entornos institucionalizados. Por ello, pidió que “todas cuidemos de nuestra salud mental”, y ha avisado de que “la atención a la salud mental va a ser más necesaria que nunca”.

Posteriormente, María Reyes Cepeda, estudiante de Medicina, explicó su testimonio como persona que requiere de tratamiento habitual y relató cómo ha tenido que enfrentarse a dificultades por la situación de confinamiento.

Asimismo, recordó que, aunque esté decretado el confinamiento, “quien no aguante más y lo necesite en un momento determinado, puede acudir a un hospital o a un centro sanitario”.

Carmen Molina, presidenta del Comité para la Promoción y Apoyo de la Mujer Autista (Cepama), lamentó el “caos” al que tuvo que enfrentarse como persona con TEA en los primeros días de la pandemia, cuando tenía síntomas de Covid-19 y no recibía ni siquiera atención telefónica. “Se nos decía que solo se fuera al médico si se estaba grave. Pero, ¿cómo entiende una persona con autismo qué es estar grave en un momento de tanta tensión y con información contradictoria? Entras en un bucle tremendo”, rememoró.

También alertó del “miedo” que muchas personas tienen para volver a salir de casa, “teniendo muchas de nosotras cargas añadidas como más tareas de cuidados”.

LABOR DEL TEJIDO ASOCIATIVO

Mientras, Eva Pérez, secretaria de relaciones con las Entidades Estatales de la Confederación Estatal de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe), puso en valor la función del tejido asociativo, que “ha conseguido que muchas mujeres con discapacidad no nos hayamos sentido tan solas en este tiempo”.

Igualmente, denunció que ha habido casos de personas con discapacidad que viven solas y que, sobre todo al principio de la pandemia, han tenido “dificultades de acceso a tratamientos”. Por ello, pidió que en el proceso de regreso a la normalidad se tenga en cuenta este factor cuando se atienda el incremento de listas de espera.

Marta Rubio, auxiliar de clínica, relató su lucha contra el cáncer: “En febrero, pasé un mes en el hospital por un trasplante de médula y cuando salí, me enfrenté al confinamiento por el coronavirus. Yo necesitaba salir, pasear y mantener la cabeza ocupada, y no pudo ser. Ha sido muy difícil”. Ahora, cuando tiene que asistir a las revisiones, indicó que “vive una gran tensión por la situación que se vive en ellos”, si bien ha concluido declarando que nunca “baja los brazos” y que “sigue luchando”.

Al término del webinario, las presentes en el encuentro telemático pudieron realizar sus aportaciones y preguntas. En este punto, se hizo hincapié en la importancia de cuidar la salud mental, la relevancia de hacer el ejercicio físico que cada persona pueda o el impacto de la soledad, entre otras cuestiones.

(SERVIMEDIA)