NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE FÁTIMA
UNA MADRE QUE NOS ACOMPAÑA
El 13 de mayo de 1917, en Fátima, Portugal, “La Virgen se apareció a tres niños: Lucía, de 10 años; Francisco, de 8; y Jacinta, de 7.” dijeron haber visto a la Virgen María. Desde aquella primera aparición han pasado 109 años.
La Virgen se apareció varias veces a los tres pastorcitos y les dejó un mensaje sencillo, pero lleno de esperanza:
“Rezar, hacer el bien, pedir perdón y orar por la paz en el mundo”
Muchos siglos antes (696 años), Santo Domingo de Guzmán fue uno de los grandes impulsores de la devoción a la Virgen y de la oración que dio origen a la tradición del Santo Rosario. Dedicó su vida a anunciar a Jesús y a enseñar a las personas a acercarse a Dios mediante la oración.
